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El Festival Iberoamericano de Teatro convierte Cádiz en escenario compartido

Una cita con funciones, estrenos y nombres clave de la escena iberoamericana.

El Festival Iberoamericano de Teatro convierte Cádiz en escenario compartido
Fachada del Centro de Arte Flamenco La Merced. Foto: el Ayuntamiento de Cádiz

Cádiz entra en una de sus grandes semanas escénicas con el 41º Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, que reúne en el Gran Teatro Falla una programación pensada para públicos muy distintos y con varios idiomas teatrales conviviendo sobre el mismo escenario. Entre el 14 y el 24 de octubre, la ciudad suma funciones para adultos, propuestas escolares y una mirada amplia a la escena contemporánea de España y de varios países de Iberoamérica.

La cita llega con títulos muy esperados y con algunas de las compañías y creadores más reconocibles del circuito actual. Hay teatro de autor, relecturas de clásicos, humor, música y también una presencia muy marcada de la escena argentina y colombiana, además de compañías españolas que llevan años marcando el pulso del teatro de creación. ¿Qué mejor plan para estos días que dejarse llevar por una programación que mezcla lenguajes, generaciones y formas muy distintas de contar?

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Las funciones que marcan el ritmo del festival

La apertura del festival llega con La reina brava, de Ana López Segovia y Las Niñas de Cádiz, los días 14 y 15 de octubre a las 20:00. A partir de ahí, el calendario avanza con Baco polaco, de Mauricio Kartun, el 16 de octubre a las 20:00, y con La Desconquista, de Ron Lalá, el 19 de octubre a la misma hora. Son dos fechas muy distintas en tono y en mirada, pero las dos encajan en esa idea de festival como escaparate de la escena iberoamericana más viva.

El tramo central deja espacio a Sueño, de Emiliano Dionisi, versión libre de Sueño de una noche de verano de William Shakespeare, a cargo de Compañía Criolla, el 20 de octubre a las 11:00, con entrada concertada para centros escolares y sin venta al público. Después llegará El rey se muere, de Eugène Ionesco, con Atalaya, el 24 de octubre a las 20:00. Entre una y otra, el festival dibuja una secuencia de obras muy reconocibles para quien sigue el teatro contemporáneo y también para quien quiere asomarse a él por primera vez.

Nombres propios y miradas de ida y vuelta

Uno de los atractivos de esta edición está en el diálogo entre autores y compañías de procedencias distintas. Desde Argentina llegan Mauricio Kartun y Compañía Criolla, mientras que desde Colombia aterriza Petra con Labio de liebre, venganza o perdón, programada el 1 de noviembre a las 20:30 dentro del mismo marco del festival. En paralelo, el cartel suma a Las Niñas de Cádiz, Ron Lalá y Atalaya, tres referencias muy distintas entre sí, pero con una presencia muy reconocible para el público gaditano.

Ese cruce de acentos es parte de la identidad del festival y también de su interés para la provincia. No se trata solo de ver obras, sino de seguir cómo dialogan la sátira, el clásico, la reescritura y el teatro de creación cuando pasan por una misma ciudad. Y ahí está buena parte del atractivo: una programación que no se limita a acumular títulos, sino que propone maneras de mirar el presente desde escenas muy diferentes.

Entradas, precios y una cita para distintos públicos

En el apartado económico, La reina brava tiene un precio de 25, 20, 15 y 10 euros, con carné joven a 6 euros en paraíso, limitado al 15% del aforo. El resto de espectáculos del festival se mueve entre 18, 15, 12 y 10 euros, con la indicación de consultar la programación específica en cada caso. Es una horquilla amplia, pensada para que el festival pueda llegar a públicos diversos sin perder su perfil de gran cita escénica.

También hay una función claramente orientada al público escolar, la de Sueño, y eso refuerza una de las virtudes del festival: no funciona solo como escaparate para aficionados al teatro, sino también como puerta de entrada para nuevos espectadores. Pocas programaciones consiguen mezclar con tanta naturalidad el interés del gran público, el trabajo de compañía y la presencia de textos que siguen generando conversación décadas después de haber sido escritos.

Una semana que desborda el escenario

Junto a las funciones del Falla, la ciudad acoge el marco más amplio del festival con actividades que prolongan su presencia hasta el 24 de octubre. El resultado es una semana en la que Cádiz capital se mueve al compás del teatro, con una oferta que permite elegir entre distintos tonos, autores y procedencias sin salir de la ciudad.

Quien siga el festival encontrará aquí un mapa muy claro de lo que está pasando en la escena iberoamericana ahora mismo. Y esa es quizá la mejor razón para acercarse: no mirar solo una programación, sino asomarse a una conversación teatral que, durante unos días, habla desde Cádiz y hacia Cádiz.

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