Catas para todos los gustos
Una de las claves de esta propuesta es que no hay una sola manera de terminar la visita. La opción más centrada en el brandy es la degustación de la gama Fundador Supremo, con tres referencias que permiten comparar matices y estilos. También existe una cata premium de Harveys VORS, con tres vinos de más de 30 años de envejecimiento, pensada para quienes quieren profundizar en la tradición vinatera de la casa.
Otra posibilidad es la experiencia Fundador con chocolate, donde tres brandies de la gama Fundador Sherry Cask se acompañan con chocolate para ensanchar la lectura aromática y gustativa. Si la idea es mezclar vino y brandy, la visita 3 vinos & 1 brandy ofrece tres vinos de Harveys y un cierre con Brandy Fundador Sherry Cask, solo o en combinado.
Maridajes con sello jerezano
Quienes prefieren que la visita termine en la mesa tienen varias opciones gastronómicas. La propuesta con tapas enlaza vinos y platos como salmorejo o crema de alcauciles, taco de atún con guacamole y mango, brochetita ibérica con chistorra y salsa barbacoa, paté al PX y una textura de chocolate final. Es una forma directa de llevar el lenguaje de la bodega al plato.
También hay maridajes con arroz, con un menú que suma foie de oca, ceviche de lubina, croquetitas de ibéricos, arroz señorito y un postre de chocolate. En la versión andaluza aparecen jamón ibérico, paté de la casa, ensalada de queso de cabra con mojama de Barbate y aceitunas, pescado de roca a la plancha y postre de la casa. Para quien quiera ir un paso más allá, la experiencia Fundador Prestige reúne jamón de bellota, sashimi de atún de almadraba, crema de carabineros, solomillo de ternera Angus con reducción al Brandy Fundador, tiramisú al instante con Fundador Sherry Cask y macarons con cóctel Fundador Negroni.
La visita gastro y las experiencias en viña
La Gastro Experiencia Fundador combina visita a las bodegas y al Museo Fundador con un menú maridado en Casa Fundador. Se celebra los martes y jueves a las 14:00 y pone el foco en una secuencia sencilla y bien armada: Fino Torre de Macharnudo con ensaladilla de gambas y calamares fritos, Amontillado Torre de Macharnudo con arroz meloso con langostinos, y Fundador Índigo con tarta de chocolate.
Fuera de la bodega, la viña El Majuelo amplía el plan con dos experiencias premium. Una de ellas une viña y bodega en exclusiva, con visita completa y degustación de dos vinos y un brandy. La otra lleva la propuesta al terreno gastronómico y flamenco, con comida maridada y un espectáculo privado en el tabanco. Ambas se plantean para grupos y requieren consultar disponibilidad, con un mínimo de 25 personas en la primera y de 10 en la segunda.
Horarios, idiomas y precios
La visita general a Bodegas Fundador está abierta de martes a jueves a las 12:00; los viernes hay pase a las 12:00 y a las 19:00; los sábados, a las 11:00, 13:00 y 19:00. En septiembre, el horario cambia ligeramente y se concentra de martes a sábado con los mismos pases de mediodía y tarde, mientras que domingos y lunes permanece cerrada.
Las visitas y catas se ofrecen en español e inglés, con algunas experiencias premium disponibles también en italiano, alemán y francés. Los precios van desde 18 euros en la opción más sencilla de vino y brandy hasta 100 euros en la experiencia Prestige, pasando por 25, 30, 40, 45, 47, 65 y 300 euros según el recorrido, la cata o el maridaje elegido. La reserva previa es obligatoria.
La visita a Bodegas Fundador funciona como una puerta de entrada muy completa al universo del brandy de Jerez. Entre la historia, los espacios monumentales, las catas y los maridajes, el plan deja ver hasta qué punto una bodega puede ser también un relato cultural, no solo una destilería de sabores.